Las redes de contacto, las galletas de la suerte y los falsos perfiles

5 diciembre, 2010
Carlos Carbellido Monzó

Hace ya unas semanas publiqué un post titulado, La identidad digital. En él inserté un video que me gustaría que lo volvieráis a ver.

En aquel post concluía diciendo lo siguiente:

“Hay quienes son reticentes a estar en redes sociales. Temen por su privacidad, pero no creo que debamos temer ni a Facebook, ni a Youtube ni acualquier otra web 2.0  Lo peligroso no es el medio. El peligro está en la utilización que de él se haga, y de ello somos todos responsables.”

En parte, hoy debo desdecirme, y explico el porqué.

Tristemente me veo obligado a comentar un caso real que le ha sucedido a un amiga mía de esas que forman parte del circulo más próximo.

Sin ella saberlo, en una red de contactos aparece un perfil con sus fotos que  no ha creado ella.  Lo más alucinante es que, quien ha creado ese perfil falso lo alimenta replicando los comentarios soeces, babosos y oscenos de aquellos que participan en este tipo de redes buscando más que amistad. Afortunadamente, alguien que la conoce y que participa en esta red, lo vió y le avisó. Pero el falso perfil ya lleva activo desde hace varios meses.

Le aconsejé que llamara rápidamente a la mencionada red para pedir que quitaran el falso perfil, pero, nadie contesta nunca al teléfono de contacto que aparece en la web. Finalmente ha denunciado el caso a la policia. Pero, ¿Quién ha podido ser? ¿Quién y por qué crean perfiles falsos en redes de contacto?

Mi teoría es que esto responde a una estrategia de estas redes sociales para atraer usuarios y lograr su fidelización. Crean perfiles de chicas atractivas que contestan y alimentan los comentarios de otros usuarios que buscan contactos. Es decir, son perfiles falsos que actúan como gancho para crear la idea de que realmente en este tipo de redes sociales se liga con gente de buen parecido. También es posible que sea alguien que se esconde y muestra fotos de otros para poder ligar. Sea cualquier de las dos, además de ser patetico, supone un delito de usurpación de la identidad, entre otros. Me inclido por la primera opción.

Y, ¿cómo nos pueden robar las fotos si tenemos la configuración de seguridad de nuestros perfiles sociales correctamente limitada para que sólo vean nuestro contenido nuestros amigos? ¿Tenemos un amigo traidor?

Posiblemente sólo publiquemos nuestras fotos en nuestro perfil en Facebook o Tuenti. En Tuenti no es posible darle al botón derecho del ratón y “guardar como”, pero en Facebook sí. Para evitar esto, lo lógico es configurar nuestros albunes de forma que sólo estén visibles para nuestros amigos. Entoces, de robarnos alguna de ellas, sería un amigo traidor, pero… ¿Quién no ha jugado a “La galleta de la suerte” o “Entrevista a tus amigo”. Cuando jugamos con una de estas aplicaciones aparece esto:


Aquí lo pone todo muy claro: Acceder a mi información básica, acceder a mis fotos y videos, acceder a lainformación demis amigos: fotos y  fotos y videos de amigos. Es decir, quizá nosotros mismos hayamos permitido que accedan a nuestras fotos; o quizá un amigo que se pasa el día jugando a las aplicaciones, que los hay. Se han dado casos de personas que se han empachado comiendo “Galletas de la suerte” o se creen que son Enma García en el “Juego de tu vida”, mientras juegan a “Entrevista a tus amigos”.

Con este post simplemente pretendo concienciar, prevenir y avisar sobre a qué nos exponemos publicando nuestras fotos de la última fiesta, los videos donde hacemos el chorra en un botellón o jugamos a ¿Qué año te vas a morir? en Internet. Por favor, simplemente, responsabilidad.

Quizá pensamos, ¿Quién puede tener interés en mis datos o mis fotos? Nos asustaríamos si realmente supiéramos cómo las empresas utilizan estas estrategias, y otras mucho más peligrosas, con fines lucrativos de muy dudosa legalidad. ¿Quién  pensamos pues que programan las aplicaciones de Facebook? ¿Y quién se gasta dinero en publicitarlos?

Parece ser que este martes mi amiga sabrá quién y porqué de todo esto. Ya os lo contaré.

Tags: anécdotas,

2 Comentarios. Leave new

Carlos, nos dejas en ascuas… y acongojados!
Añadiría que también hay quien va solicitando tu amistad fraudulentamente. Consiguen que una persona le acepte y luego le piden a sus contactos. Cuando ves que tenéis un contacto en común te confías (si es amigo de periquillo será de fiar).
Fijarse en otros datos de su info y en su muro y, si no hay nada que nos dé confianza o que nos interese, rechazar su petición. En el momento de rechazar hacer clic en “no le conozco” para que así (al menos en Facebook) le restrinjan el acceso a desconocidos.
Suerte en la red. Es casi tan peligrosa como subir al autobús… 🙂

Así es. Otro día hablaré de las aplicaciones para móvil y los peligros que acarrean. Es posible que graben todas las conversaciones, las monitoricen, y según las palabras claves que se han pronunciando, mandar una determinada publicidad al usuario. Lo he visto con mis propios ojos. Y, obviamente, el usuario no sabe que está siendo grabado, aunque realmente ha dado su consentimiento cuando se instaló la aplicación.

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